Tabaco, niños, adultos, enfermedad, muerte y tabacaleras


Empecé a fumar con catorce años.

Era el primer verano de la década de los 80. Las razones para empezar a fumar …. Todas.
Yo tenía que crecer deprisa. Había muchos ojos mirándome. Los primeros, mis propios ojos de ex-niño, después los ojos de mis amigos …. y también estaban los ojos azules de aquella alemana dos años mayor que yo que conocí en San Vicente de la Barquera … Razones para fumar … Todas …

Y empecé, vaya si empecé … casi vomité, casi me axfisié, casi vomité otra vez … hasta que por fin, con mucho, mucho esfuerzo, “aprendí” a fumar sin aspavientos, con naturalidad … como los mayores …. mi personalidad aprendió a fumar maravillosamente bien y yo era “aquel” que fumaba.

Yo tenía catorce años …. Era el año 1980 …. Y no recuerdo ni un solo adulto diciéndome nada sobre consecuencias y significados de fumar. Nada de nada …. La mayoría de los hombres a mi alrededor fumaban (salvo algún tipo raro). Mujeres pocas … y yo era un buen aprendiz de hombre-adulto, diría que aventajado. Y, a menudo, mis “maestros-hombres-referentes” me daban un cigarro … o varios …. Bienvenido a la “nación hombre”, parecían decirme.

Han pasado 38 años y han sido 38 años fumando sin tregua. Hasta 40 cigarrillos diarios. Ahora, el hombre-adulto soy yo. También he tenido que soportar a algunos amigos que no fuman, adultos masculinos como yo, diciéndome con mirada altiva o con palabras exigentes, que si fumaba era porque yo quería. Que podía dejarlo… que solo tenía que proponérmelo …. Es sorprendente que se creyeran que fumar era mi elección. Y han olvidado que fueron sus propios padres los que me ofrecieron de niño todos los cigarrillos necesarios para atarme al tabaco durante 38 años ….

Ahora ya da igual.
Hace un mes que he dejado de fumar.
Una neumonía de las muy chungas me ha pasado por encima como una apisonadora. Y ha sido mi Ser entero el que ha dicho basta ya al tabaco. Nada que ver con la “fuerza de voluntad”. Sentirse morir es la mejor forma de “aprender a no fumar”. Solo me queda rezar para que haya parado a tiempo y no haya roto nada demasiado importante dentro de mi…. Dentro de un mes me hacen un último scanner para asegurar que no albergo ningún “alien” escondido en mi pulmón derecho.

Si, lo reconozco, tengo miedo. Supongo que son mis ganas de vivir.

Y yo me pregunto qué pensarán de todo esto los ejecutivos de Altadis, Philip Morris, RJ Reynolds …. Seguro que la mayoría son hombres …. Y supongo que les dará igual.

Pero yo estoy convencido de que mientras el tabaco siga normalizado como industria legal que paga sus impuestos, ningún joven se creerá de verdad que los cigarrillos son veneno. ¿Cómo iba a permitir el estado que se haga negocio, se venda enfermedad y muerte a cambio de dinero?

Y como esos amables amigos míos, todo el mundo seguirá creyendo que fumar o dejar de hacerlo es una elección en libertad ….

Y mientras, las empresas tabacaleras seguirán aumentando sus ingresos a la vez que siguen reponiendo con nuevos niños a los clientes adultos muertos.

Por favor, NO FUMÉIS, si es que podéis no fumar.

Pero hagáis lo que hagáis, yo os comprendo.

Abrazos.

Justo Fernández

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